Detrás de las estrategias de éxito, y también de fracaso, detrás de las tácticas, de los procedimientos, de los sistemas de información, de los equipos productivos, de las acciones comerciales siempre hay Personas – Recursos Humanos. Su gestión adecuada y motivación son inversiones de futuro y rentables sin duda.

El clima organizacional, llamado también clima laboral, ambiente laboral, se refiere a las percepciones e interpretaciones relativamente permanentes que los individuos tienen con respecto a su organización o su área de trabajo, que a su vez influyen en la conducta de los trabajadores.

El término “clima laboral” se refiere al contexto donde se lleva a cabo el trabajo. Es el estado de ánimo colectivo de los trabajadores, así como una variedad de factores que influyen en su motivación y comportamiento. Está profundamente relacionado con la satisfacción de los empleados y por tanto su productividad. Aunque es importante diferenciar que la satisfacción es una actitud general del individuo hacia su trabajo, en cambio la motivación son los comportamientos que un individuo realiza para alcanzar las metas organizacionales. La satisfacción laboral reduce el ausentismo y la rotación del personal. La motivación laboral mejora el desempeño y por tanto la productividad.

Fomentar el clima puede ser la clave para el éxito de una empresa. Sin embargo, es necesario definir las métricas adecuadas a la necesidad de cada organización, el clima laboral arroja la percepción de satisfacción, pero no de motivación laboral, para ello es necesario implementar planes de acción específicos.

Un ambiente laboral saludable, debe ser parte de una cultura empresarial que promueva el sentido de pertenencia y el compromiso con las tareas, será siempre una ventaja competitiva para las organizaciones, ya que la calidad, la productividad y el mejor desempeño de los trabajadores, tiene una relación directa con el ambiente que se percibe. 

Una organización con políticas y reglas rígidas, con demasiada carga al personal, solo obtendrá aumentar la productividad a corto plazo, pero a largo plazo tendrá una recaída e incluso conflictos muy severos.

Es primordial diseñar modeladores de clima compartido conforme a la misión, visión y valores de la empresa: los modeladores pueden ser; liderazgo, incentivos, políticas, procesos, valores, sistema de comunicación, etc.

Algunas características de un clima saludable son:

  1. Sentido de pertenencia
  2. Baja rotación y absentismo laboral
  3. Definición de responsabilidades y colaboración
  4. Comunicación entre líder y trabajadores
  5. Bajo índice de conflictos
  6. Evaluación y reconocimiento del desempeño
  7. Apoyo social entre iguales
  8. Capacitación y adiestramiento adecuado
  9. Sistema de comunicación eficaz
  10. Alta PRODUCTIVIDAD.